domingo, 12 de noviembre de 2017

EUGENEALOGIA O COMO HACER UN LIBRO SOBRE TU GENEALOGIA FAMILIAR


Muchos de nosotros ya tenemos bastante información sobre nuestros antepasados y nos gustaría dar un paso más allá y poder recoger toda esta información en un libro que quede para nuestras generaciones posteriores, pero hay algo que nos echa para atrás, y yo creo que es saber por donde empezar, que datos ponemos ,como organizamos toda esa información.
Eugenio Coll lo consiguió publicando un libro llamado " El origen del apellido Coll en Beniel", aparte de este libro, nos ha pasado una información muy valiosa a todos los compañeros de Zumbados, como no deja descargarlo a continuación, os transcribo lo que pone.
Además lleva la pagina web llamada Eugenealogia, donde vienen entradas sobre miembros de su propia familia.

Estructura del libro

 La forma en que está redactado este estudio, es la siguiente. En primer lugar, hay una introducción con explicaciones sobre la metodología empleada y nociones de genealogía en general. Se trata de situar al lector en el tipo de lectura al que se va a enfrentar y de darle información sobre algunos hechos y tecnicismos que se van a encontrar en el libro. Seguidamente se hace una relación de todos los hermanos de su padre y los de su madre con toda su descendencia, esto es los primos hermanos de los sujetos principales de investigación. Este apartado es importante puesto que para todas las personas que integran este grupo, el árbol genealógico supone la mitad de su genealogía. A falta de los antepasados del cónyuge. Además de los sujetos principales y de sus primos hermanos reflejamos aquí su descendencia, como dato importante puesto que dará al libro una prospección en el tiempo que abarcará a muchas familias en un futuro.

Según la esperanza de vida actual, entre ochenta y noventa años, la mayoría de los sujetos principales de esta genealogía habremos muerto para el año 2070, y nuestros descendientes puede que tengan tras de sí hasta dos generaciones más. En ese caso el estudio que aquí presentamos será de vital importancia para completar la historia familiar de estas nuevas generaciones que con muy poco esfuerzo recogerán información sobre sus padres, abuelos y bisabuelos. También les puede servir como guía para investigar el resto de su genealogía, por parte de padre o por parte de madre.
 La intención del autor es prolongar en lo posible el interés y la vida útil de esta investigación. Los primeros capítulos versan sobre la persona o personas principales del árbol genealógico. En este caso se trata de los hermanos Coll del Rey. Grupo en el que se incluye el autor, Eugenio Coll del Rey. Todos ellos componen la primera generación. A partir de estas primeras relaciones de sujetos principales del estudio y su descendencia, comienza el texto a describir la segunda generación. Sobre la que  más datos tenemos, y por tanto la más completa. Se trata de las biografías de nuestro padre y de nuestra madre. Incluirá, por supuesto, la estructura básica de la vida de una persona, que son sus datos de vida o fechas de nacimiento, matrimonio y defunción, así como los lugares donde tuvieron efecto los mismos. Pero en el caso de nuestro padre y nuestra madre, hay muchísima información sobre su vida, gran parte de la cual, hemos presenciado personalmente. Esta información se completa con anécdotas recogidas en nuestra propia experiencia con ellos, y otras contadas por los propios protagonistas, sobre hechos y ocurrencias de su infancia y juventud. Estos dos apartados son muy amenos y serán de un gran interés para todos los sujetos principales del estudio.
A continuación, se describe los datos básicos o estructura de vida básica de la tercera generación. los abuelos paternos y maternos. Cuatro personas sobre las que sabemos bastante menos que sobre los padres, aunque en algún caso hemos convivido con ellos. Seguimos con el capítulo dedicado a la cuarta generación. Los ocho bisabuelos. Primero hay una relación tan solo con sus nombres y su número anhentafel*, y a continuación se abre un párrafo con la información conocida de todos ellos
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Hasta esta generación, la información recabada es muy completa, dado que parte de ella nos la han dado personas que los conocieron en vida, y que son básicamente nuestros padres y tíos. Sin embargo, a la mayor parte de los interesados va a sorprender la información contenida en este apartado puesto que las vidas de sus bisabuelos, como ya apuntamos al principio de esta introducción, es desconocida para muchas personas. A lo largo de esta investigación, hemos ido recopilando fotografías de todos estos familiares. Las fotos proceden de los arsenales privados que cada familia suele atesorar. Se trata de fotografías antiguas, alguna muy deterioradas, que hemos digitalizado y clasificado devolviendo los originales a sus dueños, que tan amablemente las prestaron para este fin. Algunas imágenes han sido retocadas para corregir defectos producidos por los años y accidentes, tales como grietas, enmendaduras o manchas. El contenido gráfico de este libro lo debemos a la colaboración de cuantos familiares han prestado sus álbumes. Es una de las características del estudio más llamativas y valoradas, aunque tan solo se refiere a personas nacidas a finales del siglo XIX y al siglo XX, puesto que más allá no existía el invento de la fotografía. Junto a la descripción de los padres, abuelos y bisabuelos podremos ver imágenes de estos. Además, a lo largo de todo el libro hemos incluido muchas fotografías que no tienen nada que ver con los sujetos de los que se habla en esas páginas,   puesto que no existían imágenes. Son más de 160 fotos de multitud de familiares, primos, tíos, hermanos de abuelos y bisabuelos y otros, muy útiles para reavivar recuerdos y documentar la vida de esta gran familia relacionada con los Coll del Rey.
 La quinta generación, en el capítulo siguiente, contiene los antepasados con los números 16 al 31, ambos inclusive, y corresponde a los terceros abuelos o también llamados tatarabuelos. Al principio de este capítulo exponemos un cuadro con los ascendientes, desde la segunda a la quinta generación. Se inicia esta generación en el segundo tercio del siglo XIX y en algún caso vivieron los principios del siglo XX. De estos apenas se conoce algo en el grueso de nuestra familia, y toda la información conseguida será novedosa. Se compone el capítulo de un párrafo para cada antepasado, que se inicia con el número de orden y el nombre completo de este. A continuación, vienen los datos básicos o estructurales de su vida, y poco más se puede añadir. En el mismo párrafo nombramos a los padres del estudiado, y al nombrar al cónyuge, se detalla la fecha y lugar del matrimonio y los nombres de todos sus hijos conocidos. Esta descendencia no siempre es completa puesto que no han sido desde el principio el motivo de esta investigación. Pero es inevitable que, al buscar las fechas de nacimientos o defunción de alguno de ellos, tropezamos con las de hermanas y hermanos suyos, los cuales identificamos gracias a los apellidos y los nombres de padres y abuelos comunes. Estos datos que son hallazgos casuales, no se pierden, sino que las recogemos aquí por ser una importante fuente de información sobre la vida que llevaron sus padres. Si tuvieron muchos o pocos hijos. Cuántos de estos superaron la infancia. Si la madre murió a consecuencia del parto del último hermano, etcétera. Además, reflejamos en estos párrafos de tatarabuelos los otros matrimonios localizados de la persona en cuestión, como segundas nupcias o primeras nupcias y muerte del cónyuge antes de la boda con nuestra tatarabuela o tatarabuelo.
Pasamos a la sexta generación; los cuartos abuelos. Estos sí son completamente desconocidos para todos los que componen esta familia en la actualidad. También en este capítulo podemos ver un cuadro con el árbol genealógico desde la tercera hasta la sexta generación. Sus números de orden son del 32 al 63, ambos inclusive. Por lo tanto, se trata de 32 personas, 16 parejas, de quienes descienden nuestro padre y madre, y por lo tanto también los sujetos principales de este estudio. Al principio del capítulo, como en los anteriores hay una lista de todos los componentes de esta sexta generación. Seguidamente cada antepasado con su número de orden se describe según los datos de los que se dispone sobre su nacimiento matrimonio y defunción.
 El siguiente apartado del libro es el más amplio. En él se describe al mayor número de personas de esta ascendencia. Se empieza con una lista de los 64 antepasados de la séptima generación, también llamados quintas abuelas y quintos abuelos. Desde el 64 a la 127. Con las excepciones de los padres de Diego Abellán (36), que serían los números 72 y 73. Nada sabemos de esta familia, que, al parecer procedían de Orihuela. La investigación en esta ciudad de Alicante es difícil puesto que sus registros no estaban accesibles. En el año 2015 se anunció la digitalización del archivo diocesano de Orihuela, que incluye libros sacramentales de parroquias de la provincia de Alicante. Sin embargo, el acceso a este archivo digital no es libre, como en el caso de los que digitalizan los mormones. Hay que solicitar cada registro a la diócesis de Orihuela, que los busca y lo remite previo pago de una cantidad por cada documento. Esto provoca dos problemas, principalmente. El primero el pago por documento significa una gran cantidad de gastos para una investigación en la que necesitamos localizar cientos de ellos. El otro gran problema es que las búsquedas siguen una metodología de rastreo de documentos cuyas fechas se basan en conjeturas fruto de la práctica del investigador y en las costumbres de la época. Estas búsquedas tediosas y complicadas no las suele hacer un párroco o un archivero diocesano poco acostumbrado a esta tarea. En la ascendencia de mi abuelo materno Eugenio del Rey Sáez (6), el estudio se interrumpe en esta séptima generación, por lo que pocos datos se puedan dar de los quintos abuelos salvo el nombre de pila y el primer apellido. Esto se debe a que la parroquia de Santa Quiteria, del pueblo albaceteño de Higueruela fue saqueada los primeros días de la Guerra Civil Española y sus libros completamente quemados. La única fuente de información para nacimientos matrimonios y defunciones es la del Registro Civil. Este registro se inicia en 1871, luego no podemos tener datos sobre fechas anteriores. En el caso de 48 Antonio del Rey y 49 María Navalón ni siquiera tenemos los nombres de sus padres, luego no se van a describir los números 96, 97, 98 y 99. 102 Tomás Martínez, 103 Nicolasa Rodríguez, 104 Juan Sáez, 105 Luisa Almendros, 106 Esteban Bueno, 107 Joaquina Martínez, 108 Antonio García, 109 Isabel Bueno, 110 Blas Serrano, 111 Catalina Abellán. De estos tan solo tenemos el nombre de pila y primer apellido. En la familia de la abuela materna también hay serias lagunas para los quintos abuelos 124 Antonio Sánchez y125 María Piñol. Son procedentes de Elche y en esta ciudad también hay escasez de registros porque fueron destruidos. En la parroquia de El Salvador de esta ciudad, un incendio antes de la guerra destruyó todos los libros.
 Salvo los antepasados nombrados en el párrafo anterior, en este capítulo cada uno de los quintos abuelos se describe junto con sus ascendientes hasta la décimo primera generación. La generación 11 es la de los tatarabuelos de nuestros quintos abuelos. En algún caso se incluye hasta la generación doce y la trece. Al principio de cada apartado del capítulo hay un cuadro sinóptico con llaves, donde se puede ver de una vez al quinto abuelo en cuestión con toda su ascendencia conocida. Seguidamente se exponen todos los datos que se conocen de él o ella, y a continuación los de sus padres, abuelos y demás antepasados, cada uno con su número de orden y sus datos vitales conocidos. Como ya hemos señalado, este capítulo es el más extenso del libro y contiene una profusión de datos totalmente desconocidos sobre nuestra genealogía personal. Un estudio genealógico es un trabajo vivo, siempre en construcción, y continúa creciendo, siempre dependiendo de la dedicación del autor e investigador, lo cual en gran medida depende a su vez de la disponibilidad de registros donde buscar y del tiempo libre de que se disponga.

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